Ramon Vera Herrera

Ramón Vera Herrera

“Dicen que las personas somos cruces de caminos. Dicen también que en los cruces de caminos ocurre lo que tiene que ocurrir porque son los sitios donde se enfrentan o se remontan los conflictos, las contradicciones. Por lo mismo, los cruces de caminos son los lugares de encuentro. En la concepción contemporánea del capitalismo, al espacio se le equipara con la distancia, es decir, algo que nos separa. Pero para la gente común, el espacio es siempre ese punto de encuentro, donde se juntan los caminos, es decir, las narraciones, las historias de quienes somos cada quién, individual y colectivamente. Hablar de espacios, o paisajes, o ambientes o medios no dice mucho, para quienes los viven desde afuera. Para quienes los habitan, se vuelven significativos justamente porque en los encuentros que además se repiten o se reinauguran, se van configurando los densos tejidos de relaciones (encuentros y desencuentros, historias y olvidos) que configuran los cuidados o descuidos más profundos a los que se enfrenta un pueblo, una comunidad, un colectivo. A ese entorno, a ese ámbito común de encuentros, los pueblos mesoamericanos le llaman territorio, y en ese territorio, encontrarse, una y otra vez, le da vida nueva y mantiene la memoria antigua de nuestro ser en el mundo. ¿Entonces qué importancia puede tener que dos pueblos distantes se encuentren y desde sus propios trayectos se junten a conversar, a repensarse, a intentar entender juntos? Tanta como la importancia que tiene que abramos más y más espacios donde nuestro encuentro busque recuperar la palabra, la memoria y la visión mutua que tenemos de todo lo que nos rodea y nos afecta. Tanta como que en esos encuentros se teje la posible transformación del mundo hacia un futuro mutuo, común, de justicia y búsqueda constantes”

Semblanza

Nació en 1950 en la ciudad de México. Desde hace años es parte del equipo editorial de Ojarasca (publicación dedicada a cubrir la vida y avatares de los pueblos indios del país), hoy suplemento mensual de La Jornada. Su tiempo lo invierte en el acompañamiento de varios procesosautogestionarios en diversas zonas de México y en servir de editor o traductor para proyectos alternativos. Está activamente involucrado en las luchas de los campesinos indígenas de México. Ha publicado el libro Veredas, historias en los filos del mundo (Itaca, 2005). Es parte del equipo de Grain, editor responsable de Biodiversidad, sustento y culturas, una revista cuatrimestral producida en colaboración con diez contrapartes en la región. Trabaja también activamente con el resto del equipo de Grain América Latina en profundizar el programa en la región.